El tan esperado regreso de System of a Down a Argentina se concretó el 3 de mayo de 2025 en un Estadio Vélez Sarsfield completamente colmado, en el marco de su gira Wake Up South American Stadium Tour. Fue una noche cargada de intensidad, emoción y energía desbordante, que quedará grabada en la memoria colectiva de miles de fanáticos.
Las bandas soporte: un arranque particular
La velada comenzó con Mujer Cebra, banda argentina que interpretó un par de canciones. Su set fue breve que ni siquiera tuvieron tiempo de despedirse del público, lo que generó sorpresa y cierto desconcierto entre los asistentes.
La segunda banda invitada fue Ego Kill Talent, que ofreció una presentación vibrante. La voz poderosa de Emmily Barreto y la energía de toda la banda lograron encender al público del campo, que respondió con saltos y aplausos desde el primer acorde. Su entrega fue intensa y dejó una excelente impresión.
System of a Down: el huracán que todos esperaban
Finalmente, la espera terminó. Con una entrada arrolladora, System of a Down irrumpió en el escenario con “A.D.D. (American Dream Denial)” y “Attack”, marcando el inicio de un set explosivo. El repertorio fue una montaña rusa de clásicos y rarezas: “Prison Song”, “B.Y.O.B.”, “Chop Suey!”, “I-E-A-I-A-I-O”, “Radio/Video” y la inesperada “Mr. Jack”, que no interpretaban en vivo desde hacía años, desataron la locura colectiva. La respuesta del público fue apoteósica. Varios temas generaron pogos masivos, cantos a coro y saltos sincronizados incluso en las gradas más altas. La conexión entre banda y audiencia fue total.






Serj Tankian mostró su calidad vocal, aunque algunos fans comentaron que ya no proyecta la misma potencia que en conciertos anteriores. Aun así, su carisma escénico sigue intacto. Daron Malakian brilló con sus solos y una energía explosiva que no decayó en toda la noche. John Dolmayan, sólido y preciso desde la batería, y Shavo Odadjian, con su característico despliegue escénico, completaron una actuación impecable.
Problemas de ingreso y estrictas medidas de seguridad
A pesar del inicio del show, muchos fanáticos aún no habían logrado ingresar al estadio. El operativo de seguridad fue extremadamente riguroso, con varios controles destinados principalmente a impedir el ingreso de bengalas. Esto generó largas demoras y malestar en los accesos. Aun así, el ingreso continuó durante los primeros temas sin alterar el ánimo general.
Momentos únicos e inolvidables
Uno de los momentos más sorprendentes fue cuando Daron Malakian interpretó un fragmento de “Careless Whisper” de George Michael, provocando un instante divertido y emotivo con todo el estadio coreando al unísono. Ademas Shavo Odadjian reapareció en el escenario luciendo un poncho celeste y blanco, lo que desató una ovación ensordecedora por parte del público argentino.
El punto más alto del show llegó con “Toxicity”, anunciada por Daron al grito de “¡Llegó la hora!”. La respuesta fue inmediata: múltiples pogos simultáneos se extendieron por todo el campo, los saltos eran contagiosos y el rugido del público retumbó en todo Liniers. En un gesto de respeto, no se encendieron bengalas, en homenaje a las víctimas de la tragedia de Cromañón, demostrando la madurez y el compromiso de los fanáticos.
Fervor también fuera del estadio
Mientras tanto, cientos de personas sin entrada se congregaron fuera del estadio para escuchar el show desde las inmediaciones. Algunos lograron burlar la seguridad y avanzar algunos metros hacia el predio, lo que derivó en tensos enfrentamientos con la policía. La situación fue contenida, pero dejó en evidencia el fervor y la devoción que despierta la banda.
Conclusión
La banda interpretó 34 canciones, en un show largo, poderoso y personalizado. Como revelaron sus miembros, el setlist fue distinto en cada país, y la versión argentina incluyó sorpresas que la convirtieron en una experiencia única.
Lo que ocurrió el 3 de mayo en Vélez fue mucho más que un recital. System of a Down ofreció una experiencia cultural, emocional y catártica. Con una entrega total, una puesta en escena imponente y un público que respondió con pasión, el regreso de SOAD a Buenos Aires se consagró como una de las noches más memorables en la historia




Review y fotos: Gabriela Muñoz Oilos











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