Epica volvió a Argentina el 20 de septiembre de 2025 con un show impactante en el Complejo Art Media, el más grande que hayan dado en el país hasta ahora. Acompañados por Fleshgod Apocalypse y Beto Vázquez Infinity, ofrecieron una noche intensa de metal sinfónico que combinó técnica, emoción y potencia.
A pesar del mal clima, muchos fans llegaron temprano y se formaron largas filas desde horas antes, con la esperanza de ubicarse lo más cerca posible del escenario.
La noche abrió con Beto Vázquez Infinity, referente del metal sinfónico argentino. La banda ofreció una propuesta sólida y emotiva que conectó bien con el público. Entre los momentos más destacados de su set estuvo su versión de “Perry Mason” como homenaje a Ozzy Osbourne, muy aplaudida por los presentes.

Luego, los italianos de Fleshgod Apocalypse subieron la intensidad con su death metal sinfónico, potente y teatral. Se destacaron los contrastes vocales entre los guturales de Francesco Paoli y la impecable voz lírica de Veronica Bordacchini. Con un set compacto pero poderoso, dejaron al público encendido para la llegada de los protagonistas de la noche.


Cuando finalmente Epica subió al escenario, se sintió de inmediato que estaban listos para cumplir la promesa de un show épico. A pesar de las dudas por el estado vocal de Simone Simons —venía recuperándose de un resfrío que obligó a cancelar su show en Uruguay—, su rendimiento fue más que digno. Su voz, tanto en los pasajes suaves como en los más potentes, mantuvo carácter y precisión.



Musicalmente, la banda mostró su madurez. Los coros, los arreglos sinfónicos y las guitarras se combinaron con armonía, logrando una puesta envolvente. La iluminación y el diseño escénico acompañaron cada clímax, reforzando el dramatismo característico del género. El setlist fue equilibrado: los temas del nuevo álbum Aspiral se integraron con naturalidad junto a clásicos como Sensorium, Cry for the Moon, entre otros, generando una respuesta eufórica del público.
Sin embargo, no todo fue perfecto. El Complejo Art Media no pareció estar preparado para un evento de esta magnitud. Se notó la falta de personal de seguridad en sectores clave, especialmente cuando muchos fans intentaban salir o avanzar hacia el frente. Tampoco se distribuyó agua al público, algo habitual en recitales de gran convocatoria. Esto provocó que muchos asistentes sufrieran de sed y agotamiento, en especial entre las primeras filas. En un gesto muy valorado, los propios miembros de Epica repartieron sus botellas de agua, aunque lamentablemente el grupo VIP del meet & greet que estuvo en primera fila no compartió con quienes estaban detrás.
A pesar de estos inconvenientes, la mayoría del público resistió y disfrutó intensamente el show. Fue una noche memorable para los fans, con una banda entregada al máximo, una puesta visual impecable y una conexión genuina con el público. Epica reafirmó por qué es una de las bandas más queridas del metal sinfónico en Argentina y en toda la región.
Fotos y Review: Gabriela Muñoz Olios


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