La noche del 1 de mayo de 2025, La Serena se convirtió en el epicentro del metal melódico con la esperada presentación de Sonata Arctica. A pesar del frío que caracterizaba la velada y de algunos inconvenientes logísticos, la emoción estaba presente en el aire desde el inicio de la jornada.
Llegamos al Teatro Centenario a las 6 de la tarde, y la anticipación se hacía palpable entre los fans que ya se habían congregado. Desde diferentes puntos del norte de Chile, como Antofagasta, Atacama, Calama e Iquique, los seguidores compartían anécdotas y experiencias de sus propias aventuras para ver a la banda en vivo. Durante la espera, supimos que la productora había enfrentado un retraso significativo debido a problemas de conexión con la aerolínea, lo que había puesto en riesgo la puntualidad del evento. Sin embargo, la situación no mermó el entusiasmo de los asistentes, que aprovecharon la oportunidad para intercambiar historias con un grupo de fervientes fans que venían de ciudades como Temuco, Santiago y Concepción, quienes habían acompañado a la banda en su gira reciente.
Finalmente, las puertas se abrieron a las 10:45 PM, y el ambiente en el Teatro Centenario comenzó a crecer en intensidad a medida que los fanáticos ingresaban. Con una mezcla de emoción y ansiedad, esperábamos el inicio del espectáculo. Lamentablemente, no pudimos disfrutar de la actuación del grupo de soporte, ya que el retraso había obligado a Sonata Arctica a priorizar su descanso, dado que al día siguiente debían volar al Bangers Festival en Brasil.
Aproximadamente a las 23:15, las luces se apagaron y la multitud se volvió una avalancha de energía. El público, eufórico y lleno de pasión, acogió a la banda con un calor que caracteriza al pueblo chileno. Cuando el sonido inicial de «First in Line» resonó en el teatro, fue evidente que el amor por la música de Sonata Arctica reavivaba la conexión entre la banda y sus fans.
Con Tony Kakko al frente, en su rol carismático como vocalista, cada miembro de la banda brilló en su interpretación: Elias Viljanen en la guitarra, quien deslumbró con sus solos; Pasi Kauppinen en el bajo, que aportó una base sólida; el tecladista Henrik Klingenberg, cuyas melodías envolvieron el ambiente; y el baterista Tommy Portimo, que mantuvo la energía alta a lo largo del concierto. Todos ellos aportaron su talento al show, creando una experiencia inolvidable.
A medida que el setlist avanzaba, el público se unía en un coro ensordecedor con los hits «I Have a Right,» «Tallulah,» «San Sebastian,» «Replica,» y «Fullmoon.» Cada canción era recibida con aplausos y gritos de júbilo, recordando a todos por qué Sonata Arctica es venerada en la escena del metal. La interpretación de «Wolf & Raven» sirvió como un poderoso clímax, antes de cerrar con «Don’t Say a Word,» dejando a los asistentes con una sensación de gratitud y satisfacción.
La química entre la banda y el público fue innegable, creando un ambiente de complicidad que se tradujo en una conexión emocional intensa. La noche no fue solo un recital; fue un viaje musical donde cada acorde resonaba en los corazones de los presentes, recordando que la música tiene el poder de unir a las personas, traspasando fronteras y trasfondos.
En resumen, Sonata Arctica brindó una presentación memorable e impecable que quedará grabada en la memoria colectiva de los asistentes. El público, complacido, respondió con un sold out que dejó una huella imborrable en La Serena. Queremos expresar nuestro agradecimiento a Killer Producciones, Rudo Booking Producciones y al Teatro Centenario por brindarnos la oportunidad de estar presentes en este evento significativo. Esperamos colaborar nuevamente y seguir compartiendo la pasión por la música en futuros conciertos.


Review y fotos por: Mauricio Montano Rojas y Estefania Varela Tapia














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