Estuvimos presentes en las dos fechas de Megadeth en Santiago de Chile, donde se presentarían en el Movistar Arena, una arena emblemática donde solo los grandes han tocado. En esta oportunidad, aparte de la review completa y la experiencia de la valla y la euforia del concierto, iremos más allá, ya que estuvimos en el Meet & Greet, vimos objetos exclusivos de venta solo para los más acérrimos de la banda y también pudimos tener unas pequeñas palabras con Mustaine. Dos shows plagados de hermosos momentos, metal que nos vuela la mente, pero también los malos momentos del show y del Meet & Greet que nadie te cuenta.
4 de mayo: la primera descarga
Arrancamos desde temprano, llegando al mediodía a la fila del Megadeth VIP Photo OP Experience. Un fan que estaba antes que nosotros nos avisó que la banda ya había llegado para hacer la prueba de sonido.
Entramos al Movistar Arena aproximadamente a las 16:00 para el check-in. Nos pasaron a una sala común donde fuimos bien atendidos con unas papas, agua y Coca-Cola, que serían agradecidas una vez en la valla.
Todo fue calculado con precisión de relojería: la banda llegaría y se tomaría la foto con los fans, tardando solo segundos entre persona y persona. Saludabas a la banda y te tomabas dos fotos. Ellos tenían una cámara profesional que capturaba la imagen, la cual llegaría entre 7 y 10 días hábiles después.
Una vez tomadas las fotos, la banda se retiró para prepararse para el show. Se nos había prometido merch exclusivo para los fans VIP y más aférrimos de la banda: una camisa H&M usada por Dave en el escenario por 500 dólares, un pantalón que usó en el show por 700 dólares, ambos firmados. También había vinilos firmados por 400 dólares, carteles usados en el estudio por 300 dólares, objetos usados en giras desde 100 dólares, muñequeras a 50 dólares, púas usadas por Teemu en el estudio por 100 dólares, y cinturones de las guitarras de Dave y Teemu a 200 dólares.
Al principio hubo muchos empujones para ver qué había, pero al escuchar los precios, los fans flaquearon por unos minutos; aun así, no les tembló la billetera para comprar objetos de colección invaluables.
Una vez terminadas las compras, nos dieron acceso anticipado a la valla para disfrutar del show en lugares privilegiados. Ya podíamos visualizar a los fans que habían pagado el Side to the Stage, que te permite disfrutar siete canciones encima del escenario para vivir una experiencia única.
Ya quedaban solamente minutos para comenzar el show.
Mustaine entró sólido al escenario para tomar las notas de su última genialidad, “Tipping Point”. Mustaine pasó por una etapa de vida cristiana, pero ahora está en una etapa espiritual no tan estricta y decidió incluir una canción de la etapa más oscura de Dave que no tocaba hacía algún tiempo: “The Conjuring”, canción que emocionó a muchos.
Rápidamente siguieron con un himno de guitarras: “Hangar 18”.
La banda tuvo setlists distintos en ambas noches. El 4 de mayo fue testigo de “She-Wolf”, “Wake Up Dead”, “Mechanix” e “In My Darkest Hour”.
Obviamente no podían faltar los clásicos de la banda que nunca faltan en sus shows: “Tornado of Souls”, “Symphony of Destruction” y “Peace Sells”.
El show estuvo impecable.
Dirk Verbeuren estuvo impecable; irradiaba una energía que emocionaba al público con cada estruendo en la batería. James LoMenzo fue un crack que no paraba de alentar al público y, sobre todo, mostrar la fuerza de su bajo en “Peace Sells”.
Teemu Mäntysaari, un genio total con la guitarra líder, ejecutó riffs a la perfección y mostró por qué el último disco de Megadeth es un éxito rotundo. Según palabras del mismo Dave, con Teemu en la banda volvió a darle importancia a la práctica constante con la guitarra.
¿Y qué decir de nuestro gran Dave Mustaine? Lo dio todo en el escenario y sacó lágrimas a muchos fans al tratarse de su despedida. Se podía ver a un Dave agradecido con su público chileno; era evidente verlo emocionado y enternecido por la tremenda respuesta del público.
Dave preguntó si iríamos a la segunda fecha, y su escritor, emocionado, levantó la mano. Me señaló y me preguntó qué canción me gustaría escuchar. No podía negar que quería escuchar la versión en español de una canción especial, así que grité con todas mis fuerzas: “Trust”.
Dave me tomaría la palabra al día siguiente.
Ya casi al acabar la velada, nos regalaría una canción de una ex banda de Dave, de la cual fue coautor: “Ride the Lightning”.
Innegablemente, a opinión propia, me gusta más la versión de Megadeth que la original. Esta canción significa mucho para Dave, ya que muestra el final de una etapa que comenzó con una expulsión y terminaría en una relación de respeto, dándole fin a un largo ciclo de enemistad entre Metallica y Megadeth.
¿Se vendrá una canción de Megadeth interpretada por Metallica? Esperemos que sí.
La noche llegaría a su fin con el inicio de los riffs de “Holy Wars… The Punishment Due”. Teemu nos regalaría un pequeño solo de guitarra acústica en la mitad de la canción.
Esa noche dejó la vara muy alta, muy difícil de sobrepasar, pero al día siguiente era la noche del Sold Out y la banda traería muchas sorpresas.
5 de mayo: el sold out y la confirmación
Este día nos tocaría madrugar para llegar a la valla. Estuvimos desde tempranas horas de la mañana haciendo fila, mientras corría el día veíamos a varios fans llegar en buses, otros en autos particulares, e incluso algunos que llegaban de países vecinos.
Esta noche sería igual que la previa, pero cargaba con otra energía muy evidente, que hasta el mismo Dave notaría posteriormente.
Ya con el mosh de la primera canción llegamos nuevamente a la valla, justo frente a Dave.
El show arrancó nuevamente con “Tipping Point”, seguido de “Hangar 18”. Dejando de lado algunas canciones clásicas, también tocaron “Hook in Mouth”, “Angry Again” y debutaron en el tour con “Poison Was the Cure” y “Countdown to Extinction”.
Dave sí me había escuchado la noche anterior y procedió a tocar “Trust”, seguido de “This Was My Life”.
Las últimas cuatro canciones fueron “Tornado of Souls”, donde Teemu volvió a mostrarnos su virtuosismo; luego “Symphony of Destruction”, donde parece obligatorio que cada asistente cante el coro de “Megadeth, Megadeth, Aguante Megadeth”.
Cuando James LoMenzo empieza a agitar a los presentes, significa que es hora de “Peace Sells”, mi momento favorito del show, cuando aparece Vic Rattlehead con su traje negro. Previamente, en “Let There Be Shred”, lo habíamos visto de blanco.
Una presencia que le da un toque de magia a los shows de Megadeth.
Lamentablemente, era la hora de la última canción: “Holy Wars… The Punishment Due”.
Dave presentaría nuevamente a la banda, pero no sin antes agradecer a su público y darnos una gran noticia.
Si bien su mano le duele y le cuesta tocar, él seguirá mientras la enfermedad se lo permita.
Volverá el año siguiente con un repertorio cargado de historia, pero esta vez para ponerle punto final a una larga trayectoria.
Y nosotros, como fans, estaremos ahí para responderle a la banda que tanto amamos.
Lo bueno del show
1. Sonido impecable; el Movistar Arena estuvo a la altura.
2. La banda respondió con enorme entrega al cariño del público chileno.
3. Excelente conexión emocional entre músicos y fans.
4. El merchandising oficial general tuvo buena calidad.
Lo malo del show
1.- La gente del cacheo es muy prepotente a la hora de hacer su trabajo. Entendemos que la seguridad es importante, pero tratar así a fans que estuvieron desde la madrugada haciendo fila y demorarlos por estar emocionados y querer entrar rápido no tiene sentido.
2.- La mercancía para fans en el VIP eran piezas caras, pero dignas de pagar y exhibir en casa. Lamentablemente, solo se podía pagar con PayPal o efectivo, lo que desanimó a muchos.
3.- Los precios para accesos VIP y Meet & Greet eran demasiado altos, llegando a 180 dólares y más de 300 dólares para conocer solamente a Dave. Si querías firma y foto con otro miembro, debías pagar aparte.
4.- Entendemos que el carácter de Dave es firme y que su relación con cierto ex miembro de la banda es complicada. Muchos fans llevaron vinilos o CDs firmados por David Ellefson, y Dave se rehusó a firmarlos, estampando solamente la credencial. Entendemos su postura, pero para muchos que pagaron más de 300 dólares fue una gran decepción.
5.- Durante el show no hubo hidratación por parte de la producción, siendo esto obligatorio en shows masivos, especialmente donde hay mucho movimiento y pogo.
Conclusión
Es tranquilizador saber que Dave hará una segunda vuelta para despedirse de los escenarios, a pesar de las dolencias que lo aquejan constantemente.
Pero también es triste pensar que quizás no veremos a Megadeth haciendo un último tour con antiguos miembros, para mostrarnos un destello de aquella época dorada que ayudó a definir el metal.
Aun así, hay una verdad imposible de discutir:
Dave Mustaine es Megadeth.
Y mientras él siga arriba de un escenario, el legado seguirá vivo.
¡Aguante Megadeth!
Fotos y review: Mauricio Montaño





































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